Programas largos: el mito del alto consumo ya no es cierto.
Seguimos usando muchos electrodomésticos con hábitos de hace años, pero la tecnología ya no funciona igual.
Todavía existe la idea de que los programas largos son los que más consumen, cuando en muchos equipos actuales ocurre justo lo contrario.
Los ciclos largos controlan mejor temperaturas, tiempos y fases, y aprovechan las inercias térmicas y mecánicas.
Eso permite reducir picos de consumo y mejorar la eficiencia global del proceso.
Los programas cortos suelen concentrar energía en menos tiempo y pueden ser menos eficientes.
Entender cómo trabaja el equipo es parte del uso responsable.
¿No será momento de actualizar también nuestros hábitos de uso?