Llevábamos tiempo buscando sumar un miembro a la familia y dar con este criadero ha sido una suerte inmensa. Quería destacar especialmente el trato de Vania, que es de otro planeta: atenta, paciente y súper profesional. Nos ha acompañado en cada paso antes de recoger a nuestro Dánte, dándonos los mejores consejos para que la adaptación fuera perfecta. Cuando ves el entorno en el que crían a los perretes, te das cuenta al instante de que aman lo que hacen. Dante es la alegría de la casa y no podemos estar más agradecidos. Los recomiendo con los ojos cerrados.