Qué grata sorpresa! Pensaba que iban a ser tres réplicas y todo lo contrario: es una experiencia inmersiva en la vida y obra del genial artista anónimo de ¿Bristol?
La muestra recoge la técnica del estarcido, de cómo el artista se sirve del entorno donde realiza sus grafitis (agujeros en las paredes, bocacalles, coches), de su activismo en la zonas de conflicto (Palestina, Ucrania) y de las múltiples críticas sociales a nuestra sociedad a través de sus ratas y de su pasión: el gratifi. Home sweet home!
Muy recomendable para ir en familia y comentar a la chavalada sus obras, sus reivindicaciones y su forma de entender el arte.
También se puede hacer el taller de serigrafía por 8 o 9€ más. Es interesante que los más peques puedan probar las planchas y sacar láminas de alguna de sus icónicas obras.
Me ha encantado. Ahora bien, habría que preguntarle “al artista de lo efímero” que piensa de que las réplicas de sus obras formen parte de un museo y es que, como el mismo dice: “El éxito comercial es signo de fracaso para cualquier grafitero”.
Volvería a repetir.
Pd: vaya a primera hora para disfrutar.