Les voy a dar mi muy honesta reseña sobre cada punto de este hotel.
Al llegar nos percatamos que había demasiada gente, debido a que no limitan los ingresos de day pass, básicamente es un balneario y no un lugar para relajarte.
Pedimos si podían darnos algún tour para conocer las instalaciones y no había nadie que apoyara con eso. También preguntamos por las actividades y nadie sabía sobre eso, incluso donde nos enviaron a preguntar la muchacha comentó que iba a preguntar. Tampoco sabían dónde pedir las toallas.
Por la parte de atrás se logra ver un río verde estancado, que tiene muy mal olor el cual llega a varias partes de este hotel.
La habitación fue una maravillla, todo muy limpio y cómodo, si nos apoyaron con algunas dudas que tuvimos, sin embargo les avisamos que no servía nuestro hidromasaje y jamás vinieron.
En el spa, la señorita Martha me hizo un drenaje linfático increíble, sin embargo ella solo se salió del cuarto sin advertir que ya había terminado por lo que seguí acostada. A los 5 minutos una voz diferente se asoma a la habitación y me dice “Cuando quieras levantarte” ya de una forma muy grosera. Me quedé con una sensación horrible después de haberla pasado tan bien.
La pirámide invertida, llena de lama supongo al fondo, se sentía muy resbalosa, le flotaba una espuma verde.
El restaurante es bueno, nos gustó mucho la comida y el servicio.
Temazcal muy bien, pero da la sensación de que está sucio.
Creo que es un lugar que tiene mucho potencial, es muy bonito, sin embargo si lo recomendaría únicamente para ir entre semana si lo que realmente quieres es relajarte.