A nuestra llegada a Cantabria este fue nuestro primer punto de llegada. En principio teníamos una reserva para 8 noches. Pero nada mas llegar la sensación fue decepcionante. No solamente la recepción sino el lugar, la habitación, etc.Debo decir que más que una posada este lugar es un Albergue. Despues decepcionante las 20h no hay nadie que te atienda. El desayuno lo sirve solo una persona y a la vez atiende recepción. El desayuno incluye el peor cafe que se puede tomar, zumo de “naranja” de bote y lo único bueno son las tostadas con jamón y tomate. Nosotros compramos nuestros yogures y Kefir. La zona interior del comedor muy fria, impersonal, sin detalles, la misma zona que por la noche los huéspedes arman un follon con sus cenas y comilonas. Dicho esto, nuestro cuarto, el numero 5, estaba justo por encima de la cocina. A las 23h y mas se oia el jaleo de la gentes, los Españoles siempre dando la nota. También se olía la fritanga que cocinaba una pareja, un horror! Y para mas inri, la habitación que teníamos estaba al lado de las escaleras donde todos del 1er y 2o piso pasaban y se oia todo. Encima de nosotros había una familia con bebe llorando. Tuve que dormir en pleno campo con tapones. Al segundo dia nos fuimos. Afortunadamente nos devolvieron 6 noches. Y ojo, por Booking lo hicimos y aun ya estando pagado las 8 noches, al llegares la Posada también nos cobro por lo que aviso que anden con precaución. Eso si, Booking nos devolvió la parte cobrada por doble por error. La Posada estará bien para senderistas y gente que no le importa lo cutre y lugares sin personalidad. A los precios que nos tenemos que acostumbrar ahora en España hay que quejarse más que nunca. Esta posada fue más cara que un magnífico hotel de 4 estrellas en Lugo capital, donde fuimos al marcharnos de Cantabria.