La experiencia comenzó al contactar telefónicamente con IPNL , y recibir un trato amable, respetuoso y preocupación genuina para brindar información.
Una vez en el lugar, destacó la impecabilidad, comodidad, luminosidad del espacio físico.
Y en cuanto al curso, Silvia Charwuero, la docente, se mostró muy cálida, continente, con muy buen expertise en el manejo del grupo y de los conocimientos. Posee claridad para explicar y transmitir desde lo cotidiano.
Todos los detalles fueron muy cuidados, desde los breaks y las delicias hasta los materiales que utilizamos.
Conocí personas increíbles ese fin de semana que contribuyeron a mi enriquecimiento y al de todos.
Muchas gracias!!