maria del mar fernandez picazo
La habitación era grande y la cama era cómoda, aunque las almohadas eran bastante blandas y finas y acabas con dolor de cuello. La limpieza de la habitación estaba bien, así que por eso no hay queja. El baño tenía muy poca presión de agua y ducharse se hacía largo. La calefacción no era muy eficiente y la habitación sólo estaba un poco templada, así que usamos más mantas.
Por ese lado todo más o menos bien.
Sin embargo, el desayuno era casi todo bollería, apenas había algo salado y eso que en las imágenes del hotel sale un video que saca fruta, embutido, varios tipos de pan, etc.. pero la realidad fue un poco distinta. Además, la señora del desayuno (con pelo castaño y gafas) fue bastante desagradable al tratar con nosotros y nos habló con malas formas. El resto de empleados fueron muy amables.