He estado disfrutando de unas hamacas en la playa de El Palo, en Málaga, y la experiencia no ha podido ser mejor. Toñi, la dueña, es simplemente encantadora: cercana, atenta y siempre con una sonrisa. Da gusto encontrarse con personas así que hacen que el día de playa sea aún más especial. Sin duda, un sitio al que volver 🌊☀️