Fui con unos amigos a ver guitarras porque estamos armando una banda, y desde que entramos nos trataron con desprecio. Una señora del local nos iba corriendo de los instrumentos que mirábamos, con mala actitud y sin motivo. Nos observaban con desagrado, como si estuviéramos estorbando o contaminando las guitarras solo con verlas y por no comprar al instante.
Nadie se acercó a ofrecernos ayuda, orientación, ni siquiera preguntaron qué estábamos buscando. Ni una mísera intención de explicarnos las guitarras o guiarnos en los modelos disponibles. actuaban como si hubiésemos entrado solo a pedir fiado
Yo tenía toda la intención de comprar ahí, pero por la energía de funeral que tienen ahí, decidí irme y no pienso volver. Perdieron una venta segura y futuros clientes. Una experiencia muy desagradable que no recomiendo a nadie. Si la intención era que nos fuéramos rápido, muchas felicidades porque lo lograron. parece que si no ven que vas a comprar ya mismo e irte rápido te consideran estúpido