Llevé mi BMW X1 por cambio de pastillas de freno y cazoletas, un trabajo que parecía sencillo. Me devolvieron el vehículo con todos los testigos del tablero encendidos y los mismos ruidos (o peores) que tenía al ingresar. Me dijeron que diera una vuelta porque “se iban a apagar solos”, cosa que no pasó.
Después de varias idas y vueltas, descubrieron que habían cortado el sensor de ABS. Lo cambiaron y se solucionaron los testigos. Pero el ruido en la dirección seguía.
Decidí llevarla a otro mecánico y me informaron que el espiral estaba mal colocado (totalmente torcido), lo que provocó que se rompieran las cazoletas nuevas, el espiral y los axiales. Es decir, una mala instalación generó daños mayores que ahora tengo que pagar yo.
Si bien el dueño respondió por el sensor, el resto del problema quedó sin solución. No recomiendo este lugar. Una reparación simple terminó en un gasto mucho más grande por falta de conocimiento.