Fuimos este finde largo del viernes al domingo con mi pareja, un espectáculo la atención, bien alejado de la ciudad, no se escucha ruido.
No se guien por las fotos porque es incluso mejor en persona, un predio enorme para los chicos, para sentarse a tomar mates y relajar.
Los monoambientes son super equipados, comodos y prolijos, con todo lo necesario.
Super conformes con todo lo brindado, lo recomendamos y pensamos volver en algun momento. Gracias por todo Gabriel y Gustavo!