Tiene cerca de una hora para salvar un diente que se cayó por un golpe.
Un diente que sale de su lugar por un accidente no siempre está perdido, pero el tiempo corre desde el primer segundo. Tómelo por la corona, nunca por la raíz, y enjuáguelo con suavidad si está sucio. No lo frote, no lo envuelva en un pañuelo y no deje que se seque, porque las células vivas de la raíz son las que le dan la oportunidad de volver a unirse. Si puede, colóquelo de nuevo en su lugar y muerda con cuidado sobre una tela limpia. Si no es posible, guárdelo dentro de la mejilla o en un vaso con leche y venga de inmediato.
La mayoría de las personas se paralizan en ese momento, y por eso una cita de emergencia el mismo día es tan importante. Mientras más rápido revisemos el diente y el alvéolo, mayores son las probabilidades de fijarlo en su lugar y evitar un implante o un puente más adelante. Tenemos espacios de emergencia abiertos todos los días entre semana en nuestra oficina de Aventura, y su primera radiografía y consulta son gratis. No espere a ver si el dolor pasa solo: tome el diente y venga.