Una vez que los niños entran a la primaria, su mundo se expande, al igual que sus necesidades de salud. En cada control de bienestar, nuestro pediatra en San Antonio analiza más allá de las tablas de crecimiento y detecta cambios en el comportamiento, el aprendizaje y la salud emocional. Evaluamos problemas de visión y audición, actualizamos el calendario de vacunas y orientamos a los padres sobre temas específicos para su edad, como la concentración en clase, la adaptación social o los cambios en el apetito y el sueño. Muchos niños en edad escolar experimentan ansiedad, dificultades de atención o dificultades con las transiciones académicas. Colaboramos con las familias y las escuelas para identificar las preocupaciones de forma temprana y apoyar los siguientes pasos, ya sean adaptaciones para las pruebas, derivaciones a terapia o apoyo educativo. También ayudamos con los formularios de rutina para deportes, excursiones o necesidades de medicamentos durante la jornada escolar. A esta edad, la prevención y la orientación son clave. Si ha pasado más de un año desde el último examen físico de su hijo, es hora de una revisión de salud completa diseñada para mentes y cuerpos en crecimiento.