Sin duda, la mejor clínica dental en la que he estado.
Las recepcionistas son muy amables y atentas, el ambiente en la clínica es agradable...
Pero lo más importante es que el tratamiento es simplemente excelente. Llevo dos años acudiendo a esta clínica para cualquier problema dental y no tengo intención de cambiar.
El equipo es muy moderno, los materiales son de alta calidad, como los empastes y demás, y los médicos son muy abiertos, amables y, al mismo tiempo, profesionales.
Examinan el problema que te preocupa (diente, encía, da igual), hacen fotos y te muestran claramente qué es lo que está mal y qué se puede hacer con ese problema concreto. Tú mismo puedes elegir la opción de tratamiento que más te guste (por ejemplo, si quieres limitarte solo a las medidas más necesarias y dejar las medidas para mejorar la situación para más adelante, no hay ningún problema, no harán nada sin tu consentimiento) y los médicos y enfermeras harán todo lo posible.
Yo siempre acudo a Javier, así que al menos de él puedo decir con seguridad que es un maestro en su campo, lo recomiendo a todo el mundo.
Los precios son bastante razonables y se corresponden al cien por cien con la calidad.